La Melaleuca alternifolia, conocida como aceite del árbol de té, proviene de la corteza de un árbol originario de Australia, perteneciente a la familia de las mirtáceas.
Desde hace miles de años, los aborígenes australianos han aprovechado sus hojas en infusiones y compresas para aliviar fiebre, úlceras de garganta y favorecer la cicatrización de heridas. Hoy, la ciencia respalda muchas de estas propiedades tradicionales.
¿Por qué es tan especial el aceite de Melaleuca?
El aceite del árbol de té está compuesto por aproximadamente 100 terpenos. Estos terpenos, al ser lipofílicos, penetran la membrana celular de los microorganismos y ejercen un efecto tóxico sobre su estructura y funciones.
Esto se traduce en una alta actividad frente a un amplio espectro de bacterias grampositivas y gramnegativas, levaduras y hongos, lo que lo convierte en un aliado ideal en el cuidado de la salud bucal.
Múltiples beneficios clínicamente comprobados
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Antibacteriano y antifúngico
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Reduce la inflamación y el sangrado de encías
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Auxilia en el tratamiento de gingivitis y periodontitis
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No mancha, no altera el gusto y es seguro a largo plazo
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Previene infecciones y favorece la cicatrización oral